Documentos inéditos hallados en San Pedro revelan un intento de reactivación de los Granaderos a Caballo en 1852
Noticias San Pedro
El hallazgo de nueve partes oficiales inéditos en el Archivo de Documentación Histórica del Museo Paleontológico de San Pedro reveló la existencia de un intento fugaz por reactivar el Regimiento de Granaderos a Caballo durante los primeros meses de 1852, un episodio desconocido para la historiografía argentina.
La historia militar registra que la unidad, creada en 1812 por el General José de San Martín y disuelta en 1826 durante la presidencia de Bernardino Rivadavia, recién fue recreada de manera definitiva en 1903 bajo la gestión del presidente Julio Argentino Roca y su ministro de Guerra, Pablo Riccheri. Sin embargo, los documentos recuperados certifican que el cuerpo funcionó de manera efectiva durante un período aproximado de cinco meses, entre marzo y julio de 1852, bajo la denominación de "Regimiento de Granaderos a Caballo de Nueva Creación".
La documentación fue descubierta por José Luis Aguilar, director de la institución sampedrina, junto a los colaboradores Noelia González y Javier Saucedo, en el marco del proceso de análisis y digitalización de miles de manuscritos del antiguo Juzgado de Paz de San Pedro, legados al museo en 2020 por la Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires. Los peritos investigan actualmente los motivos por los cuales la correspondencia terminó archivada en la repartición judicial local.
Las notas, escritas desde Buenos Aires y firmadas de puño y letra por el Coronel Eustoquio Frías —un histórico granadero de las campañas sanmartinianas— y su segundo al mando, el Teniente Coronel Justo Rufino Guaty, contienen listados de integrantes, pertrechos de escritorio, inventarios de armamento e insumos diarios de campaña.
El detalle cronológico de las actas recuperadas abarca los siguientes registros:
El 24 de marzo de 1852 se confeccionó la primera lista oficial con la nómina de la plana mayor y el cuadro de oficiales que pasaron revista de comisaría, compuesta por 25 integrantes entre jefes y tropa.
El 8 de abril se detalló la relación de útiles de escritorio para la comandancia y capitanías, incluyendo papel, sobres, tinta, plumas, lacre y tijeras.
El 16 de abril se registró una nueva nómina con nombres y apellidos de la plana mayor y oficiales.
El 18 de abril se inventariaron monturas y un centenar de armas, entre las que figuran carabinas, lanzas, banderolas, cananas, dragonas y sables, además de 200 monturas.
El 6 de mayo se asentó la nómina de 23 efectivos con sus correspondientes grados.
El 31 de mayo la revista de comisaría computó un total de 50 hombres.
El 9 de junio la nómina de plana mayor, oficiales y tropa ascendió a 56 integrantes.
El 22 de junio se detalló la recepción de 200 vestuarios completos, tiendas de campaña, ollas de rancho, asadores y cornetas para la banda de música.
El 5 de julio el cuerpo figuró por última vez en una relación de gastos de escritorio compartida con otras comandancias del Departamento del Norte.
Según explicó Aguilar, el antecedente sobre esta reorganización constaba únicamente en una mención autobiográfica de Frías conservada en el Museo Mitre. Tras el derrocamiento de Juan Manuel de Rosas en la batalla de Caseros, el general Justo José de Urquiza y el ministro de Guerra Manuel de Escalada encomendaron a Frías la formación de una fuerza de caballería por enganche. Por decisión del propio jefe militar, quien había combatido en Ayacucho en 1824, se le asignó el nombre de "Granaderos de Nueva Creación".
El trabajo contó con el aporte del historiador Roberto Colimodio, quien analizó el fragmento autobiográfico de Frías. En ese escrito, el jefe militar relata que tras reunir un plantel inicial de 60 hombres recibió la orden de marchar hacia la Guardia del Monte para engrosar las filas con contingentes remitidos por los jueces de paz.
Durante su permanencia en esa localización, la tropa fue sorprendida por la revolución del 11 de septiembre de 1852, conflicto que desencadenó la separación de la provincia de Buenos Aires del resto de la Confederación Argentina. Las anotaciones del propio Frías indican que permaneció en la capital entre el 19 de octubre y el 28 de noviembre para gestionar el cobro de tres meses de sueldos adeudados y cancelar créditos contraídos para la provisión de alimentos y vestuario de la tropa, antes de retornar con su regimiento a Monte.
Los investigadores concluyen que la unidad fue reorganizada con premura por el gobierno bonaerense para contener la inestabilidad política posterior a la caída del régimen rosista y disuelta una vez superada la contingencia inicial. El hallazgo documental plantea una nueva línea de investigación para precisar el destino final y el cierre de las operaciones de esta reorganización del cuerpo de caballería.










